PEDOPHOCRACY
Parte
V
David McGowan
Podría
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Fiscal
Dan Casey: ..."¿Ejerció usted algún tipo de control mental sobre
su esposa para conseguir tener contacto sexual con ella? "
Frank
Fuster: ..."Si yo tuviera ese poder, ¿Piensa usted que lo usaría
contra…? Usted sabe... no
lo tengo... nunca lo he tenido. Yo soy un ser humano normal".
El
8 de agosto de 1984, Bobby Dean estaba en el ante jardín del hogar de
Fuster en complejo habitacional Country Walk - una foto perfecta, una
comunidad planificada de casa relativamente de alto nivel, hogares sub-urbanos
en el Condado de Dade, Florida. Por todas las características, ésta era
una pequeña parte del paraíso, un oasis intacto para las sombrías
realidades de la sociedad norteamericana. Sin embargo, en este día, Dean
tenía una arma cargada enfundada en su cinturón y él estaba decidido a
usarla. Estaba allí para terminar el trabajo que alguien más no había
completado el 18 de diciembre de 1980, cuando un atacante no identificado
había enfrentado a Francisco
Fuster Escalona (alias Frank Fuster) en su negocio y le disparó una vez a
un costado de la cabeza.

Fuster
sobrevivió a ese ataque que él explicó a la policía como un robo
frustrado, aunque los oficiales pensaron que se trataba más de un intento
de ejecución. Dean no tuvo la oportunidad de hacer otro intento; la policía
estaba en la escena con una orden para arrestarlo. El propio Fuster se
rindió dos días después en respuesta a la emisión de una garantía de
arresto. Él había estado bajo investigación por acusaciones de padres
del vecindario que Frank y su esposa, Iliana, habían estado abusando
brutalmente de niños que fueron dejados al confiado cuidado de un
servicio de Guardería infantil de Fuster, la cual funcionaba en su casa
de Country Walk.
Fuster
tenía, debemos decir, calificaciones bastante cuestionables para dirigir
un centro de Guardería. El 16 de enero de 1969, Fuster disparó dos tiros
en el pecho de un compañero motorista en la Ciudad de Nueva York, matándolo
al instante. Un policía fuera de servicio fue, muy curiosamente, testigo
ocular de la ejecución sumaria. Más curioso aun, Fuster pasó bala
nuevamente y apuntó su arma directamente al armado funcionario - y aún
así éste no disparó. Él fue, sin embargo, arrestado, declarado
culpable y sentenciado. Antes del año estaba fuera. En días de vísperas
de Todos los Santos, él fue sentenciado a una pena de prisión de diez años,
pero regresó a las calles en menos de cuatro, recibiendo atención psiquiátrica.
En noviembre de 1982 , él fue declarado culpable nuevamente, este vez,
bajo los cargos de cometer ataque lujurioso contra una menor de nueve años
de edad. A pesar de ser su segunda convicción de felonía, Fuster fue
sentenciado a sólo dos años de prueba. Fue mientras se encontraba en su
período de prueba por agresión de menores es que Fuster y su esposa
menor de edad comenzaron el servicio de Guardería infantil.
El
funcionario del período de prueba de Fuster no tuvo, al parecer, ningún
problema con ese tipo de negocio, aunque violó las condiciones del período
de prueba de Frank permitiéndole contacto no supervisado con por lo menos
cincuenta niños, treinta de quienes, a lo menos, se informó
posteriormente fueron horrendamente abusados. El funcionario del período
de prueba de Fuster, también dejó pasar por alto el hecho que Frank había
finalizado, por propia decisión, su tratamiento psiquiátrico ordenado
por la Corte en agosto de 1983. Nadie parece haber estado realmente
demasiado interesado en el servicio de Guardería de Fuster que - además
de ser dirigido por un asesino y abusador de niños declarado culpable -
estaba operando sin la autorización apropiada y en violación de leyes de
zonas locales, las que declaraban que empresas comerciales estaban
expresamente prohibidas en la comunidad residencial. No obstante, el
servicio operó con el conocimiento pleno de la entidad que manejaba el
complejo. De hecho, el servicio de Fuster usó el nombre de Country Walk
Babysitting Service, implicando así, que lo suyo, era un servicio
oficialmente aprobado por la dirección.
Después
que el pasado de Frank y las actividades presentes fueron expuestas, la
compañía que dirigía el complejo, Arvida, negó que tuviera alguna
relación oficial con el funcionamiento de Fuster. Que, por supuesto, no
era de sorprender, dado que Arvida era una subsidiaria de la Compañía
Walt Disney que tenía poco interés en ser percibida como teniendo
conexiones con un funcionamiento de agresión infantil. El hecho
permanece, sin embargo, que la compañía no tomó ninguna acción contra
Fuster por el uso ilegal del nombre 'Country Walk' o por violar las
regulaciones de la división de zonas. El Condado de Dade también tomó
una actitud de no intervención con la empresa comercial de Fuster. A
pesar del hecho que a Frank le faltaron otras licencias requeridas, le fue
entregada una licencia profesional para ejecutar el servicio de Guardería.
La
detective Donna Meznarich fue la primera investigadora policial enviada a
ver las denuncias de los padres de Country Walk. Ella era abiertamente escéptica
de los cargos incluso antes de que ella supiera de que se trataban. Los
padres sentían que ella vino, con una actitud inequívoca de
escepticismo. No obstante, obtuvo suficiente evidencia para emitir una
orden de arresto para Frank Fuster por violación probada. Si la policía
hubiese dirigido una búsqueda oportuna de la casa de Fuster, se habría
recogido considerablemente más evidencias. Ante el arresto inminente,
Fuster fue observado por sus vecinos de Country Walk, cargando
apresuradamente unas cajas en un carro de mudanzas blanco. Temiendo la pérdida
de valiosa evidencia física, los padres contactaron a la Detective
Meznarich -- quién no respondió. Ella ejecutó una orden de
búsqueda al día siguiente, en una casa, en su mayor parte -
aunque no completamente - limpia de evidencias que le incriminaran.
Una
vez Fuster estuvo seguro en custodia, los relatos de sus víctimas
infantiles crecieron perturbadoramente cada vez más. Ellos contaron que
eran obligados a participar en juegos "pi-pi" y "ca-ca".
Una fotografía fue mostrada más tarde en el juicio que mostraba al hijo
menor de Fuster, Jaime - una de las víctimas más severamente abusadas -
sentado en una baño, untado densamente con excremento. Los niños también
relataron que eran obligaron a beber una mezcla llamada "ponche mágico",
después fue revelado por la esposa de Fuster que una mezcla de Gatorade,
orinas y varias drogas. Se reveló en el juicio que un amigo íntimo de la
familia Fuster, poseía una farmacia que fue una fuente confiable de
drogas. Este amigo estaba particularmente cerca de la madre y el tío de
Fuster.
Las
jóvenes víctimas también dijeron tener sus vidas amenazadas
repetidamente y que también
les amenazaban con las de sus padres y hermanos. Ellos habían sido
obligados a participar en un juego, dijeron ellos, llamado "¿Quién
va a perder su cabeza? " Este juego frecuentemente acababa con la
decapitación ritual de un animal, normalmente un pájaro. Finalmente,
quizás inevitablemente, los niños denunciaron que que ellos fueron
frecuentemente fotografiados y filmados en videos, ambas formas mientras
eran abusados sexualmente y durante los rituales ocultistas. Fuster afirmo
que nunca había poseído un equipo de video y ninguno fue encontrado en
el tardío allanamiento de la casa de Fuster. Jaime Fuster recordó haber
visto el equipo video - así como armas - empaquetadas dentro de las cajas
que estaban cargado en el camión de mudanzas en día anterior al arresto
de Fuster.
Algunos
investigadores han especulado que Fuster estaba en el negocio de producir
y vender videos de pornografía infantil por encargo y a la medida. Él
vivió ciertamente bastante bien para un pequeño empresario por cuenta
propia. Por ejemplo, él no tuvo ningún problema para pagar al contado su
casa en Country Walk y mantuvo no menos de seis cuentas bancarias. Él tenía
el hábito de realizar depósitos de sumas cercanas a los $20,000 en
dinero en efectivo. A Fuster le gustaba al parecer mostrar videos caseros
a los niños, uno de los cuales se decía que era una película de snuff
film que los niños describieron como mostrando a dos hombres matando a
una mujer en una bañera y luego comiéndola. Algunos de los niños también,
como nota lateral, hablaron de haber sido hipnotizados por Iliana Fuster,
que, dijeron ellos, llevaba un 'hipnotizador' en una cadena alrededor de
su cuello.
El
juicio de Frank Fuster tuvo notables paralelos con los procesos de
McMartin, aunque también difería de formas considerables. Los padres del
Country Walk que activa y
vocalmente trabajaron para llevar a Fuster a la justicia, recibieron
amenazas de muerte por el teléfono, mensajes obscenos en el correo y aves
muertas en las entradas de sus casa - similares al
hostigamiento sufrido por los padres en Manhattan Beach. También
como en McMartin, la estrategia principal de la defensa fue contratar
a un 'experto' de calificación cuestionable, para intentar
desacreditar el testimonio de los niños. A los niños se le había lavado
el cerebro por terapeutas fanáticos, se aseveraba, así se crucificaba a
los traicioneros terapeutas de ser los verdaderas culpables en lo que se
llamó una 'cacería de brujas'.
Ralph Underwager
El
hombre originalmente puesto en lista para jugar el rol estelar para la
defensa fue Ralph Underwager, en ese momento un prominente vocero de un
grupo llamado a si mismo, VOCAL, Victims of Child Abuse Laws [Víctimas de
la las leyes de Abuso Infantil]. Tal como el nombre lo implica, este grupo
estaba principalmente compuesto de acusados y/o declarados culpables de
pedofilia. Underwager había estado presente en el nacimiento de la
organización. La defensa sufrió un retroceso cuando se reveló en una de
las audiciones del proceso que las credenciales de Underwager como un
'experto' en el campo de desarrollo infantil eran inexistentes. Él fue
silenciosamente sacado por la defensa y reemplazado por Lee Stewart
Coleman, que también tenía íntimos lazos con
VOCAL. Coleman había jugado un rol importante en la prosecución
infructuosa de los demandados en una de las escuelas preescolares ligadas
al caso McMartin.
Coleman
no tuvo éxito en su misión en el caso del Country Walk, Fuster fue
encontrado culpable en todos los catorce cargos imputados en su contra.
Una razón para eso es que los niños fueron protegido del abusivo
tratamiento previo al juicio, recibido por los niños de McMartin. Además,
policía y fiscales - con algunas excepciones notables - parecen haber
hecho realmente un esfuerzo para ganar el caso. ¿Por qué esta prosecución
no se subvirtió como tantas otros lo fueron? Eso es difícil decir,
aunque la respuesta puede estar en la disposición de los padres que
buscan justicia para sus hijos; entre ellos estaban un sargento de la
policía, un teniente policíal, dos ex fiscales estatales, el ayudante
principal del ex abogado procurador estatal y un vigilante armado de
nombre Bobby Dean.
Al
final, Frank Fuster - el hombre que apareció en su primera indagación en
el tribunal en lo que se describió como un "trance catatónico"
- fue sentenciado para ser encarcelado hasta el año 2150. Ni siquiera el
sacerdote de Santería que asistió al juicio con la madre de Fuster y el
tío, tuvieron el poder para salvarlo. Y Arvida - qué es decir la Compañía
Walt Disney Cía. - pagó seis millones de dólares a seis de las siete víctimas.
Aun así, la justicia necesariamente no fue total. Por lo menos, según
las víctimas, otros dos adultos estaban envueltos en los abusos. El
estado supo la identidad de por lo menos uno de ellos, pero él nunca fue
acusado de algún crimen. Si lo hubiese sido, no se sabría a donde
conduciría la investigación; su esposa había dirigido su propio
servicio de Guardería alguna vez.
Con
un alto conocimiento del problema de abuso infantil creado por el
alto-perfil del caso Fuster, varios otros casos aparecieron en el área de
Miami. En el curso de una investigación, En el curso de una investigación,
la policía se tropezó inadvertidamente
con una colección de centenares de fotografías de convictos pornográficos
infantiles cometiendo actos sexuales con muchachos jóvenes. El hombre fue
arrestado rápidamente. Dos días después de su puesta en libertad bajo
fianza, fue encontrado en un cuarto de un hotel de Miami con un agujero de
bala en su cabeza. Su muerte, naturalmente, se caratuló como un suicidio.
Su oportuno suicidio oportuno evitó una investigación que pudo, parece
razonable concluir, haber llevado a la escuela básica que estaba
directamente enfrente de su casa/estudio.
Harold Snowden
Otro
caso irrumpió por el caso Country Walk fue el de Harold "Grant"
Snowden, cuya esposa también había dirigido un servicio de Guardería
Infantil. Docenas de niños habían pasado por su cuidado en el curso de
una década. Costó dos juicios, , pero Snowden fue declarado finalmente
culpable. En 1983, él había sido nombrado en el Departamento de policía
Sur de Miami como el "Funcionario
del Año del Departamento Policíal". Para ocuparse de la apelación
de su condena estaba, F. Lee Bailey,
que a finales de los años sesenta, había representado a un Capitán de
la Fuerza Aérea norteamericana, en Carolina del Sur, acusado de
agresiones infantiles múltiples. Bailey será
tratado más adelante en este libro.
Después, en agosto
del 2002, las autoridades de Florida emitieron una orden de arresto de un
ex Ministro y radio
evangelista llamado, Troy Cecil Snowden. Una búsqueda en su hogar de Cape
Coral, dio como resultado armas, pornografía infantil y otros artículos
no especificados.
REFERENCIAS:
Hollingsworth,
Jan Unspeakable Acts, Congdon & Weed, 1986
“Former
Minister Sought on Child Porn Charges,” Los Angeles Times, August 11,
2002
(McGowan es el autor de 'Descarrilando la Democracia y Comprendiendo la palabra-F' y también es el administrador del sitio web "Centro para una Norteamérica Informada")
http://www.davesweb.cnchost.com/
Original
en:
http://www.the7thfire.com/Politics%20and%20History/Pedophocracy/child_sexual_abuse_in_Brussels.htm
Traducción:
Animalweb
5/06/2005
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