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NADIA
EN PALESTINA
Nadia
Hasan es una chilena-palestina, que el año pasado pudo vivir un tiempo
en Palestina, pero pasados unos meses, sin explicación alguna, le fue
denegada la visa y fue expulsada del país. Pasado un tiempo de
gestiones diplomáticas, acá en Chile, ella volvió a intentarlo, por
lo que viajó otra vez a Jordania, tratando de pasar hoy.
Esta es su historia... ella la envió hoy en la mañana a todos sus
conocidos, y yo la traduje para hacer difundirla aquí... por favor
reenvíenla a todos sus contactos.
Muchas gracias.
Elisa Abedrapo.
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Traducción al castellano del e-mail de Nadia
Ayer
llegué a Aqaba (Jordania) y hoy fui a la frontera a las 8 de la mañana.
Estaba muy nerviosa, pero al mismo tiempo me sentía bien, haciendo algo
que estuve esperando por tanto tiempo.
Crucé la frontera jordana sin problemas, fue solo 15 minutos, y tome
mis maletas y empecé a caminar al lado palestino. Dos tipos armados
estaban esperando ahí y me pidieron mi pasaporte. Se miraron el uno al
otro y me preguntaron _ ¿De dónde eres? _, bueno, el otro tenía mi
pasaporte en su mano, un pasaporte chileno, ¡¡por qué me lo
preguntan!!, después fui al cuarto de revisión, y otros dos tipos
estaban ahí y me preguntaron las preguntas normales, bueno, ¡ normales
para ellos !
Todas
las preguntas era sobre mi apellido, por qué mi nombre es Nadia Hasan,
si soy musulmana_ yo respondí que no, que soy cristiana, pero por qué
tienes un nombre musulmán, por qué no lo cambiaste, bueno, 20 minutos
de eso y luego ellos me dejaron pasar, incluso me dijeron _ bienvenida a
Israel, disfruta tu estadía _...
Fui al control de pasaporte y un grupo grande de turistas estaban ahí,
todos ellos obtuvieron su visa en menos de 5 minutos. Cuando fue mi
turno, vi una cara familiar, la mujer en la oficina de control fue la
misma que el año pasado, la misma que después que me dio un mes de
visa me dijo _si no te gusta, vuelve a Chile, ¡¡¡no queremos más
palestinos aquí!!!_.
Todo fue normal, ella me pidió mi pasaporte y revisó mi nombre en el
computador_, estuvo mirando por más de 2 minutos, en ese momento supe
que mi nombre estaba ahí, pero qué información tenían ellos, no lo sé...,
ella llamó a un tipo, después a otra mujer y después a otro tipo...,
todos ellos estuvieron hablando en hebreo, mirándome algunas veces,
leyendo otra vez, no sé por cuánto tiempo, yo ya estaba muy nerviosa.
Vino otro tipo y comenzó a hablarme en árabe, y le dije que no entendía,
él continuo hablando en árabe..., después de eso, me dijo _Buena
suerte_ y me pidió ir al cuarto de revisión otra vez. Bueno, él no me
lo pidió, me lo ordenó, me dijo _muévete_
Entré en el cuarto de revisión y tuve a toda la seguridad israelí
conmigo, más de 15 personas, todos ellos de no más de 22 años,
jugando un importante juego en su vida, con el poder en sus manos y con
una terrorista frente a ellos. Vi sus ojos excitados, esperando por las
órdenes del hombre más Viejo, el tipo con una enorme m-16 en su mano.
Ellos abrieron todas mis maletas, pusieron todo sobre la mesa y
comenzaron a revisar todo...
Después una mujer joven me dijo que necesita revisar mi cuerpo, y con
una sonrisa en mi cara respondí _Ok, no hay problema_, cuando ella
estuvo revisándome me dijo suspirando _lo siento, pero es mi trabajo,
¿puedes desvestirte por completo?_, le respondí que sí, pero que quería
conservar mi falda (no quería mostrar mi tatuaje), bueno, ella me revisó
entera, abre tus piernas, cierra tus piernas, siéntate ahí, párate y
abre tus piernas otra vez, etc... tal como el año pasado.
Después, la mujer del año pasado vino y me preguntó si estuve en
Israel antes, le respondí que sí, por qué estás viniendo otra vez?,
tengo amigos aquí, amigos árabes?, preguntó, no, amigos israelíes,
¿¿¿israelíes????? (su cara cambió), sí, amigos israelíes, ella me
pidió sus nombres y yo se los di.
Después me pidió el otro pasaporte, pasaporte que no tenía por
supuesto, me preguntó sobre Gaza, sobre Nablus, sobre los otros países
árabes, sobre mi nombre otra vez...
Bueno, ella me dejó sola, mire la hora, eran las 10:30 de la mañana,
estaba pensando que mi futuro en Palestina depende de lo que ella
decida, y quería fumar, pero por supuesto no se me permitía hacerlo,..
¡¡¡siéntate ahí y espera!!!
El tiempo corría, yo estaba nerviosa pero tranquila a la vez, esperé
por ese momento desde que fui expulsada de mi patria el año pasado, 6
largos meses, y estaba ahí otra vez, lista para eso.
Vi la hora otra vez, eran las 12:15, pregunté si puedo pasar al baño,
ellos me dijeron que no... ¡¡¡siéntate y espera!!! Después de 10
minutos, la mujer llegó_ yo quería llorar, yo sabía que ella tiene
mis sueños en sus manos y ella me devuelve mi pasaporte, tomé mis
maletas (luego de poner todo adentro) y empecé a caminar.
Caminé, con lágrimas en mis ojos, repleta de emociones dentro de mí,
todos mis recuerdos de Palestina estaban en mi cabeza y mi corazón,
recordé en estos 5 a 10 minutos a cada persona que encontré en Nablus,
cuánto deseaba volver, y cuan cerca estaba.
Un hombre me detuvo y me dijo algo que no quería escuchar, algo que
estaba sólo en mis pesadillas, algo que escuché antes: _Bienvenida a
Jordania_.
Estoy en Aqaba otra vez, con Palestina frente a mí, pero más lejos que
nunca.
Me registré otra vez en la frontera jordana, tome otra vez mis maletas
y comencé a caminar. Sentí mis maletas más livianas, no tan pesadas
como antes, las lágrimas estaban todavía en mis ojos, pero mis piernas
estaban más fuertes, yo estoy más fuerte, ellos me hicieron sentir en
esa vía, ellos no entienden que cada vez que expulsan a un palestino en
la frontera, ellos reconocen que los palestinos están ahí, ellos
tienen que usar sus armas para guardar algo que no les pertenece, ellos
tienen miedo a mirar a través de sus ojos, que nosotros estamos aquí,
cerca, y siempre estaremos cerca, ¡ellos saben que Palestina existe!
Arrendé una habitación frente al mar, compraré una botella de vino, y
esta noche beberé, beberé por Palestina. Estoy orgullosa de ser
palestina.
Todos ustedes estarán conmigo esta noche.
Nadia.
Nota: Nadia ahora está en Jordania... lo que le pasó a ella, tanto
como a mí y a otros chilenos, viola un tratado existente entre Chile e
Israel, el cual estipula que los ciudadanos de ambos países no requieren
visa para ingresar. Sólo deben llevar pasaporte en regla, pasaje de
vuelta y suficiente dinero para gastar. El caso de Nadia, el mío y de
tantos otros que hemos tratado de ingresar a Palestina es una
violación flagrante a ese tratado, y el gobierno de Chile hace oídos
sordos frente a esta situación. Además, este tipo de situación demuestra
que la "democracia israelí" es sólo una pantalla para
encubrir la ocupación militar que están imponiendo sobre toda
Palestina. Sólo quien está haciendo algo malo tiene miedo a que hayan
testigos de sus actos.
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