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La
radiación en Irak es igual a 250,000 Bombas de Nagasaki
Bob Nichols
dissidentvoice.org
31/03/2004
Como escritor no tengo las palabras para describir a qué se parece 64
grados Celsius a la sombra. He experimentado 49 grados Celsius en
Phoenix y 43 en el sauna que uso. Sesenta y cuatro grados Celsius me dejan
mudo. Intente imaginar 64 grados de temperatura mientras lleva un casco,
camisa manga larga, pantalones largos, un chaleco anti-balas, botas y
transportando 32 kilogramos de peso extra.
Por contraste los nativos de Alaska y Canadá tienen treinta y siete
palabras para hablar en forma precisa sobre diferentes tipos de nieve.
Así, desde que la temperatura está subiendo en Irak pareciera ser un buen
momento para repartir esta historia a los diferentes sitios de Internet y
publicaciones de noticias. Hubo una noticia en el 2003, de un soldado
británico de 19 años, cuyo trabajo militar era trabajar en un tanque
británico. En Irak. En el verano. La noticia de Londres es, que él olvidó
de beber bastante agua y se cocinó, literalmente, en su tanque.
Pero, esta historia no es sobre la temperatura en Irak. Sin embargo, usted
puede apostar que el clima será muy importante para esos desafortunados
norteamericanos que todavía deberán permanecer en Irak este verano.
Este artículo trata de las armas norteamericanas construidas con
componentes de Uranio para finiquitar el negocio. Casi todas las balas
norteamericanas, proyectiles de 120 mm para tanques, misiles, bombas
tontas, bombas inteligentes, bombas de 500 y 2,000 libras, misiles crucero
y cualquier cosa diseñada para ayudar a nuestro lado, en nuestra guerra
contra ellos, contienen Uranio. Mucho Uranio.
En el caso de un misil crucero, contiene tanto como 400 kilos de ese
material. Este artículo es sobre cuánto uranio radiactivo nuestros
muchachos, que nos representan, a los ciudadanos de los Estados Unidos,
han dejado caer en Irak. Tome en cuenta que ellos usaron aproximadamente
2,000,000 kilos del material, dar o tomar. Ése es un manojo.
Ahora, la mayoría de la gente no tiene ninguna idea de cuánto es Dos
Millones de kilogramos de cualquier cosa, mucho menos de Polvo de Uranio
(UD Uranium Dust), que es en lo que este material se transforma cuando es
disparado o explota. Baste decir que es casi igual a 1,333 automóviles que
pesen 1500 kilogramos por automóvil. Es un montón de autos; pero, podemos
imaginar lo que es un parque de estacionamiento con mil trescientos
treinta y tres automóviles. El punto es que: ésta fue y es una operación
industrial. Y todavía se está llevando a cabo.
No señor....eeh, poner dos millones de kilogramos de Polvo de Uranio
Radiactivo (RUD) en la tierra en Irak fue definitivamente el tipo de cosas
"de adrede". No fue "sólo un accidente." Nosotros, los ciudadanos de los
Estados Unidos, a través de nuestros hijos en el Ejército, hicieron esto
de adrede.
Cuando las balas, proyectiles, o bombas de uranio golpearon en algo o
explotaron, la mayor parte del uranio radiactivo se tornó al instante en
pequeñísimas partículas de polvo, demasiado finas para ser vistas. Cuando
las tropas de soldados norteamericanos o iraquíes respiran aún cuando sea
una diminuta cantidad en sus pulmones, tan pequeña como Un Gramo, es lo
mismo que tomarse una Radiografía cada hora para el resto de su acortada
vida.
El uranio no puede ser removido, no hay tratamiento, no hay cura. El
uranio, sin embargo, durará mucho tiempo más que los cuerpos de los
Veteranos y los iraquíes; vea usted, durará casi para siempre.
Pero, es aún peor. Al parecer un almirante que fue ex comandante en jefe
Naval de India, quiso saber cuánta radiación esto representaba. También
deseaba dar a conocer la cantidad en una forma que el mundo, sobre todo el
mundo no-norteamericano, pudiese entenderlo fácilmente.
El Almirante decidió calcular cuántas bombas atómicas como la de Nagasaki
serían necesarias para diseminar el equivalente de la cantidad total de
radiación desplegado en Irak el 2003 en los Dos Millones de kilogramos de
uranio.
El Almirante también quiso deducir cuánta radiación, las Fuerzas Militares
de los Estados Unidos han desplegado en las últimas Cinco Guerras
Norteamericanas, las llamadas Cinco Guerras Nucleares.
Eso es una tarea bastante simple para alguien como un Comandante en Jefe
Naval de un país que es miembro del Club Nuclear. Sin embargo, usar la
bomba de Nagasaki como instrumento de medición, es una torsión
particularmente repugnante. Para aquéllos de ustedes en los Estados que no
lo saben, las Fuerzas Militares de Estados Unidos dejaron caer dos Bombas
nucleares en Japón, al cierre de Segunda Guerra Mundial. El mundo entero
recuerda eso.
Una Bomba Atómica se dejó caer en la ciudad de Hiroshima, la otra en la
ciudad de Nagasaki tres días después. Aproximadamente 170,000 personas
fueron inmediatamente incineradas. Fue un trato muy grande.
Es un instrumento de medición que sirve muy bien en el resto del mundo;
pero, no muy bien en Fox News (Fair & Balanced) (c) o en el resto de los
medios de comunicación norteamericanos del estilo de Fox. El Departamento
de Energía todavía lista las detonaciones de Hiroshima y Nagasaki como
"pruebas." El almirante dio a conocer hace unos meses los datos en una
conferencia científica en India. Este artículo es el primer informe de los
datos en los Estados Unidos. Se dará a conocer primero en Internet.
El almirante en India calculó el número de átomos radiactivos en el
bombardeo de Nagasaki y lo comparó con el número de átomos en los
2,000,000 de kilogramos de uranio esparcidos en Irak en la guerra del
2003. Ahora, créame, esto es mucho más complejo que eso; pero, es aquello
lo que hicieron en esencia los expertos en India.
¿Cuántos bombas nucleares de Nagasaki igualan la Radiación liberada en
Irak en la guerra del 2003? La respuesta: Aproximadamente 250,000 Bombas
Nucleares.
¿Cuántos bombas nucleares de Nagasaki igualan la Radiación liberada en
las últimas Cinco Guerras Nucleares norteamericanas? La respuesta:
Aproximadamente 400,000 Bombas Nucleares.
¿Quién haría algo así?
Nosotros. El único pueblo en la historia del mundo comprometido en Guerras
Nucleares son los norteamericanos, ciudadanos de los Estados Unidos. Según
se afirma, los alemanes y japoneses de la segunda guerra mundial también
quisieron comprometerse en guerras nucleares, excepto que el ataque
militar norteamericano les golpeó el bosquejo, por así decirlo.
Los respetables estudiosos académicos podrían debatir para siempre si o
no, Herr Hitler, Fuhrer de Alemania, habría desplegado municiones de
uranio en el Sudetenland si las armas hubiesen estado disponibles.
Ciertamente los alemanes sabían tanto sobre las guerras de uranio como
nosotros en ese momento. Parece dudoso que Adolph Hitler hubiese ordenado
el uso de municiones de uranio allí, porque el Sudetenland estaba tan
cercano a la Patria, la Alemania Nazi.
Un General norteamericano llamado Leslie Groves estaba al cargo de la
operación de la fabricación de la bomba, llamado El Proyecto Manhattan. En
1943 el Departamento de Guerra supo para que serían buenas las balas de
uranio y las bombas nucleares.
Si las armas nucleares no hubiesen detonado en Japón, el uso de las balas
y bombas de uranio hubiesen quedado en el olvido. No fue hasta que Ronald
Reagan fue Presidente en 1980, que hizo que el renombrado Departamento de
la Defensa resucitara las mortíferas y radioactivas balas, bombas y
misiles de uranio. No es de extrañarse que su sobrenombre fuese Ronnie Ray-Guns.
El Ejército norteamericano conoció los síntomas del envenenamiento por
radiación en 1943; comenzando con una penosa irritación de la garganta
hasta una agónica muerte quemándose desde el interior.
El Presidente Bush prometió invadir doce países en el discurso State of
the Union del 2003. Yo le creo al hombre. Por alguna razón, algunos
desencaminados norteamericanos no lo creen, o piensan que él estaba
exagerando. Sin embargo, el resto del mundo tiene toda la razón para
creerle.
No hay que preocuparse, el Presidente tiene el suficiente material base
para municiones de uranio radioactivo. Hay más de 77,000 Toneladas
guardadas en las 103 plantas nucleares de desechos y varios Laboratorios
de Armas Nucleares en EE.UU.. Cada uno de ellos fabrica 130 kilos de
material radiactivo para balas, bombas y proyectiles radiactivos. Sin
hilar demasiado fino; eso es suficiente para 40.5 gloriosas campañas
exitosas como la Guerra Nuclear en Irak del 2003.
Cada año, aproximadamente en este tiempo, los vientos del sur dejan una
fina arena del desierto en los parabrisas de los automóviles estacionados
en la Europa Continental y Gran Bretaña. Pronto este polvo de arena
llevará una sorpresa. Gracias a los norteamericanos. Gracias a nosotros.
Nosotros le hicimos esto al mundo. Y, aún nos preguntamos ¿Por qué nos
odian y nos desprecian así?.
Éstos indiscriminados efectos mortales de las armas de uranio entregan un
total y nuevo significado al viejo término: "Carne de cañón". En Irak, lo
que se da se recibe. Si bien no serán las propias municiones de uranio, el
polvo de uranio estará en los cuerpos de nuestras fuerzas armadas al
volver, bombas de acción retardada que lentamente toman la vida del
incauto y el ignorante con su propia fuente de radiación interna, la Carne
de Cañón de la Guerra Nuclear Norteamericana de siglo 21.
- Bob Nichols escribe en Oklahoma City y es editor para DemoOkie.com
Copyright 2004, Bob Nichols. All rights reserved.
http://www.dissidentvoice.org/Mar04/Nichols0327.htm
Traducción:
Animalweb
02/04/2004
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